Centenario del Metro de Madrid Hebras de melancolía en notas de una guitarra rasgada con las desdichas, templada con la esperanza, arañada por el hambre en sus raíces lejanas, afinada en los vagones sobre el vaivén de la marcha entre boleros y tangos, merengues, cumbias o salsa; con mestizaje en el cuerpo y transparencia en el alma de quien con potente voz a las cuerdas acompaña. Finalizan los acordes, se escabullen las miradas, no interesa el sufrimiento de quien su palma desplaza esperando una limosna ni se aguanta un cara a cara porque sentimos vergüenza, el corazón lo delata. Se coló por la otra puerta justo cuando se cerraba. Es terminal y lo cuenta, aunque presenta batalla; la vida no le sonrió, pero a la vida se agarra. Enjuto y corto de sombra, en la orilla hoy de la nada también solicita ayuda solamente de palabra y pide la voluntad; después siempre da las gracias. Por su apariencia y ropajes da sus cuentas por saldadas; aho...